No puedo hacer una reseña porque a este lado del atlántico nos toca esperar para poder conseguir de alguna manera el número de Démona 0, pero para los que somos impacientes podéis conocer la historia de calentamiento de este nuevo arco narrativo con Démona como protagonista. Al menos a lo que yo he podido-encontrado-o tenido acceso. Si sigues leyendo entras en zona de peligro, ya sabes, Spoilers.
Un premio sin igual...» es el cómic especial de Gargoyles publicado por Dynamite Entertainment
El cómic promocional también incluye una historia adicional «¡Lanza una bengala!», una historia extra que da inicio a la miniserie Fantastic Four/Gargoyles. De lo que hablé en otro post.
Más o menos el número transcurre así.
La noche del 8 de agosto de 1997, una nueva exposición en el Museo Metropolitano de Arte, Vikingos en Japón, atrae la atención de Démona. Ataviada con una armadura, la gárgola inmortal reduce con facilidad al guardia de seguridad antes de avanzar con paso decidido hacia la muestra. Se acerca a una vitrina que contiene varios objetos, como espadas, dagas, máscaras, un relicario, cabezas de hacha y, en el centro, un escudo con la imagen de Odín montado sobre Sleipnir. Con ambos puños, rompe el cristal y se lleva su botín.
Cruza las puertas principales del museo sin prestar atención a los transeúntes que la observan. Démona sonríe con malicia justo cuando Goliat ruge su nombre desde el cielo. El líder del Clan de Manhattan, junto a Brooklyn, Broadway, Lexington y Ángela, se abalanzan sobre ella, decididos a no permitirle que se lleve su premio. Usando el propio escudo como arma, Démona embiste a Broadway y a Lex, derribándolos, antes de desenvainar su espada y chocar con el segundo al mando del clan, haciendo saltar chispas con cada golpe. —Vaya, si tú no eres la Gárgola de la espada —se burla, antes de preguntar por el paradero de Katana y por qué no quiere participar en el combate.

En lo alto de las almenas del castillo Wyvern, Hudson se muestra sorprendido de que se hayan hallado artefactos vikingos en Japón, y aún más de que Katana no muestre el menor interés por verlos. Hudson también sospecha que, si el centro de la exposición es realmente el escudo de Odín, debe de tratarse de un talismán de gran poder místico, algo que no pueden dejar en manos de Démona. Pero Katana, absorta en sus pensamientos, se aleja, confiando en Goliat y su equipo, para comprobar el estado de su huevo.
Mientras tanto, en la Quinta Avenida, Démona enrosca su cola alrededor del tobillo de Brooklyn y lo arroja a un lado, antes de encararse con Ángela. Démona se disculpa con su hija biológica, sabiendo que ella desaprueba sus actos, pero que el premio tiene un valor incomparable. La inmortal se lanza contra Ángela como un ariete, y la hiere en el brazo con sus garras. —Después de todo —dice—, lo hago por amor. Broadway corre a asistir a Ángela, que se sujeta la herida. Pero Brooklyn se burla de la idea de que Démona siquiera comprenda el significado de la palabra “amor”. Los ojos de Démona se tornan rojos mientras advierte a sus enemigos que no crean ni por un instante que la conocen de verdad.
Pero Goliat ataca, sujeta con fuerza el Escudo de Odín, le recuerda a su antigua compañera que la conoce demasiado bien... lo suficiente como para no permitirle que logre su objetivo. Goliat la derriba y forcejea con ella por el escudo. Démona esboza una sonrisa torcida y le dice que nada, en todo su milenio de existencia, significa tanto para ella como aquel premio. Pero Goliat consigue arrebatarle el escudo y le aconseja que aprenda a convivir con la decepción. Démona, furiosa por su derrota, ¡grita con rabia!La gárgola de pelo de fuego se pone en pie mientras Broadway le grita que todo ha terminado. Démona, enfurecida, echa un vistazo a su alrededor. Goliat sostiene el escudo, Brooklyn avanza con la espada en alto, Lexington está listo para atacar y Ángela se aferra al brazo herido. Sus ojos se encienden de rojo y, al ver una abertura, salta de un taxi amarillo a otro. Brooklyn y Lex intentan interceptarla, pero Démona alza el vuelo y lanza dos granadas de destello que explotan al instante, cegando a los dos guerreros. Ha escapado... una vez más. Pero Goliat se da por satisfecho: el Escudo de Odín está a salvo. Por ahora, la voluntad de Démona ha sido frustrada.
Démona vuela hacia el sur, en dirección a su casa de Gramercy Park, y entra por las puertas del balcón abiertas de su dormitorio, donde la espera Antoinette Dracon, preguntándole cómo ha ido todo. Démona responde únicamente con una sonrisa enigmática —exactamente como debe ser— mientras saca un relicario dorado, el cual, en todo su milenio de vida, nada significa tanto para ella como ese objeto. Una sola lágrima resbala por su mejilla al abrirlo, revelando dos mechones de cabello, uno rojo y otro rubio, trenzados juntos. Y susurra una sola palabra:
—Angelika...








Para cuando el número en inglés o traducido??
ResponderEliminarNo ha habido edición digital, y pillarlo en físico desde España siendo número tan especial como este; y solo es bastante caro. Pero en cuanto alguien haga un apaño, (si no soy yo antes) lo dejaré por aquí, pero de momento todo apunta a que llega antes el vol 1 de Démona. Por ello deje tantos spoilers resumen- con cantidad de spoilers. De todos modos tengo otras capturas que no he puesto, a la tarde edito esto. Gracias por tu comentario.
ResponderEliminarMuchas gracias!!
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